miércoles, marzo 27, 2019

Aprende Sobre Inversiones

Asignación de activos

La asignación de activos es el proceso por el que se decide qué proporción de una cartera de inversión se debe destinar a los diferentes tipos de activos, con el fin de elevar al máximo las ganancias reduciendo al mínimo los riesgos.

Las cuatro clases de activos principales son:

  • Acciones
  • Bonos
  • Efectivo
  • Inmuebles

Estas clases de activos poseen diferentes características en cuanto al riesgo -es decir, la probabilidad de que su valor suba y baje con el tiempo- y la rentabilidad -cuánto pueden crecer-.

Cuando se es joven, tal vez lo mejor sea invertir en activos con un mayor potencial de revalorización pero mayor riesgo, porque hay tiempo para beneficiarse de su crecimiento a largo plazo. A medida que se acerca la jubilación, tal vez sean más adecuadas las inversiones más conservadoras, más regulares en lo que se refiere al riesgo y la rentabilidad: Mira nuestro informe Invertir en función de cada etapa de tu vida

Crear una cartera eficaz implica alcanzar un buen equilibrio entre las cuatro clases de activos, que se adecúe a tu actitud hacia el riesgo y la rentabilidad.

Diversificación

Cada mercado se comporta de manera diferente en cada momento, por lo que la forma más eficaz de conseguir rentabilidades constantes es distribuir tu capital entre diferentes tipos de activos y/o mercados. A esta práctica se le conoce con el nombre de diversificación.

La diversificación otorga mayor potencial de crecimiento, ya que tu cartera no depende de que una única empresa, fondo o sector lo haga bien. Por lo tanto, si una de tus inversiones no lo hace tan bien, otras podrían comportarse mejor y compensarlo. De este modo, reduces tu riesgo potencial.

La diversificación puede conseguirse de diferentes maneras:

  • Por clases de activos: la forma más simple de diversificación es distribuir el capital entre acciones, bonos, efectivo e inmuebles.
  • Por países: si inviertes no sólo en España, sino internacionalmente, evitas vincular su inversión a la suerte que corra la evolución de un único mercado, en este caso el español.
  • Por sectores económicos: invierte en una variedad de sectores, como energía, servicios financieros, industria, salud, etc.
  • Por estilos de inversión: crea un equilibrio entre los fondos que se concentran en las acciones de estilo “crecimiento” -que ofrecen las empresas en expansión- y los que invierten en acciones de estilo “valor” -aquellas cuyo potencial todavía no ha sido reconocido por el mercado y por tanto están a un precio inferior al que deberían-.

Cuando inviertas internacionalmente, no olvides que las variaciones de los tipos de cambio pueden influir en el valor de tu inversión.

Diversificación eficaz

Invertir en fondos de inversión, como los que ofrecemos es un método de diversificación sencillo y eficaz. Como tu dinero se suma al de otros inversores, cada fondo es lo suficientemente grande para diversificar las inversiones entre cientos e incluso miles de empresas y activos. Además, todas las decisiones de inversión son gestionadas por expertos profesionales.

Revisa tu cartera

Una inversión -o una cartera- que es adecuada para tí en una etapa de tu vida puede no serlo tanto unos años después.

Ten presentes tus objetivos

Puede ocurrir que tus objetivos de inversión cambien si te casas, tienes hijos o pones en marcha un negocio, por lo que puede ser buena idea cambiar tus inversiones de unos fondos a otros diferentes. Por otro lado, a medida que te aproximes a tu jubilación, tal vez sea buena idea colocar tu dinero gradualmente en inversiones que ofrezcan más seguridad.

Evalúa tus fondos de inversión actuales

También conviene comprobar si tus fondos están cumpliendo con sus expectativas. No te preocupes demasiado por las decepciones a corto plazo: incluso los mejores fondos pasan por momentos difíciles. Sin embargo, si tus fondos registran constantemente resultados que son peores que los de su competencia, tal vez sea hora de cambiar.

Atento al lanzamiento de nuevos fondos

Asegúrate de estar aprovechando al máximo las oportunidades actualmente disponibles en el mercado. Cada cierto tiempo aparecen nuevos tipos de fondos y puedes llegar a la conclusión de que existen nuevos productos que podrían adecuarse mejor a tus objetivos.

Crear una cartera

Para cada persona y etapa de la vida existen diferentes inversiones, así que plantéate las siguientes preguntas antes de invertir:  

  • ¿Durante cuánto tiempo pretendo invertir?
  • ¿Cómo decido la combinación de acciones, bonos y efectivo? 
  • ¿Con cuánta frecuencia debería revisar mi cartera?

En esta sección examinaremos los cuatro grandes tipos de activos en los que puedes invertir: acciones, bonos, efectivo e inmuebles. Te mostraremos las ventajas y riesgos asociados con cada opción para que puedas decidir cuáles son las mejores para tí. La mayoría de los inversores opta por combinar estos tipos de activos a la hora de configurar su cartera.

Estas clases de activos se comportan de manera muy diferente. Aunque nuestros estudios revelan que a largo plazo las acciones se comportan mejor que el efectivo, los bonos y los inmuebles, cada clase de activo puede ser adecuada para una etapa diferente de la vida. Estas diferentes inversiones conllevan diferentes riesgos, como también diferentes niveles de rentabilidades potenciales, tal y como se muestra en la siguiente tabla:

Ahorro periódico

No importa lo pequeña que sea una inversión. Ahorrar periódicamente a largo plazo puede dar lugar a una suma considerable. La clave del éxito reside en dar a tu inversión el tiempo que necesita para crecer.Elige la cantidad que desas invertir y ordena transferencias automáticas. Una vez en marcha, probablemente ni notarás que esa cantidad sale de tu presupuesto mensual, será como un gasto periódico más.

Alimenta poco a poco tu inversión

Te sorprenderá saber cuánto pueden llegar a crecer las cantidades pequeñas a lo largo de varios años. La tabla que figura debajo muestra cuánto podría valer tu inversión si hubieras invertido en un fondo que se hubiera revalorizado a razón del 6% y que hubiera tenido una comisión anual de gestión del 1,5%.

Perspectiva a largo plazo

Las Bolsas pueden ser impredecibles. Se mueven con frecuencia y en ambas direcciones, a menudo de forma muy acusada.Es importante adoptar una perspectiva a largo plazo (generalmente 10 años o más) y recordar cuáles son las razones que te movieron a invertir. Estate preparado para afrontar las caídas ocasionales como un elemento más de tu estrategia de inversión a largo plazo y no te desvíes de tu objetivo.Nuestros estudios demuestran que históricamente, cuanto más tiempo se mantiene la inversión, menor es la probabilidad de perder dinero y mayor la de ganarlo. Obviamente, cabe recordar que las rentabilidades pasadas no son promesa o garantía de rentabilidades futuras y que el valor de tus inversiones puede subir o bajar.

Secretos para invertir con éxito

Tiempo para crecer: concédele a tu dinero todo el tiempo que sea posible para crecer. Lo mejor es al menos 10 años. También te beneficiarás del efecto de la capitalización, que es cuando los intereses o rentas de tu capital inicial comienzan a ganar y a crecer también.

Mantén la inversión: las caídas son un elemento natural de la inversión bursátil y habrá momentos de volatilidad en el mercado. Durante esos momentos, es posible que las emociones pesen más que las decisiones de inversión sensatas, de ahí la importancia de no desviarse de tus objetivos de inversión a largo plazo.

No intentes anticiparte al mercado: resiste la tentación de cambiar tu cartera en función de los movimientos del mercado a corto plazo. Intentar anticiparse a los cambios en el mercado rara vez funciona en la práctica y hace que sea muy fácil perderse las ganancias.

La regla de oro de la inversión es darle a tu dinero tiempo suficiente para que materialice su potencial.

Entender tu actitud hacia el riesgo

Lo importante es decidir con qué nivel de riesgo te encuentras cómodo. El gráfico que figura debajo muestra el espectro de riesgos y rentabilidades. Las inversiones que se sitúan más a la izquierda conllevan menos riesgo, pero las rentabilidades potenciales son más bajas. Las que se sitúan en el lado contrario presentan más riesgo, pero también más probabilidades de generar rentabilidades más altas.
Existe el riesgo de que tus inversiones pierdan valor, pero a largo plazo deberían tener tiempo para recuperarse de cualquier revés sufrido y avanzar hasta conseguir mayores niveles de revalorización. Recuerda que no se trata de fijarse en cuánto ha subido o bajado tu inversión durante los últimos años, sino cuánto va a valer dentro de 10, 15 o 25 años. Si quieres conseguir tasas de crecimiento importantes, necesitas tolerar cierto riesgo de inversión. Este riesgo puedes gestionarlo a través de la diversificación, repartiendo tu dinero entre fondos que invierten en varios mercados y tipos de inversiones.

Renta variable

Invertir en renta variable (es decir, en acciones) significa comprar una parte de una empresa y ser partícipe de sus éxitos o fracasos como co-propietario.

Ventajas

  • La renta variable puede apreciarse de forma considerable 
  • Cuando una empresa es rentable normalmente paga dividendos y estos pueden crecer a medida que lo hacen los beneficios; normalmente estos pueden reinvertirse o distribuirse en forma de renta
  • La renta variable tiende a comportarse mejor a largo plazo que los bonos, el efectivo y los inmuebles

Consideraciones

  • La renta variable también puede depreciarse de forma considerable 
  • Resulta muy difícil predecir qué pasará a corto plazo
  • Los dividendos pueden reducirse si la empresa atraviesa dificultades

El precio de las acciones de una empresa puede fluctuar por diversos motivos, como unos malos resultados, las condiciones del mercado, las opiniones de los inversores y las variaciones en los tipos de cambio.

Por este motivo, la renta variable posee un riesgo más alto que el efectivo o los bonos, pero generalmente presentan las mejores perspectivas de revalorización si se puede invertir durante varios años y se reinvierten los rendimientos que se generen.

Fondos de renta variable

Los riesgos asociados con la inversión en acciones pueden reducirse si se invierte a través de un fondo de renta variable, mediante el cual un gestor profesional selecciona un conjunto de títulos de forma que el inversor depende menos de la evolución de una única empresa.

También significa que el inversor no tiene que elegir las empresas adecuadas para invertir, sino que puede confiar en los conocimientos y experiencia del gestor del fondo para seleccionar aquellas empresas que en su opinión registrarán un mejor comportamiento.

Las mayoría de fondos de renta variable pertenecen a una de las siguientes categorías:

Fondos de acumulación: su objetivo es la revalorización del capital a largo plazo. El gestor selecciona empresas que ofrezcan el potencial de revalorización más alto.

Fondos de reparto: su objetivo es generar una renta atractiva para los inversores. El gestor del fondo intentará seleccionar aquellas empresas que paguen dividendos periódicamente. Sus cotizaciones suelen ser menos volátiles que las de otras empresas.

Renta fija (bonos)

Los bonos son títulos emitidos por empresas (bonos corporativos) o gobiernos (en España, Letras del Tesoro, Obligaciones del Estado y otros activos similares) con el fin de conseguir financiación. Son instrumentos que prometen devolver el dinero en una fecha específica y pagar un tipo de interés fijo hasta entonces.En general, invertir en bonos se considera una opción menos arriesgada que invertir en acciones. Hasta la fecha, ningún gobierno español se ha visto nunca en la situación de no poder devolver el dinero adeudado a los inversores. Sin embargo, con los bonos corporativos existe el riesgo de que la empresa no pueda devolver el préstamo o hacer frente al pago de intereses.

Ventajas

  • El interés se fija con antelación y se paga periódicamente
  • El valor de un bono en el mercado puede subir
  • El pago de los intereses de los bonos es una prioridad mayor para las empresas que pagar los dividendos de las acciones

Consideraciones

  • El emisor del bono puede verse en la imposibilidad de hacer frente al pago de los intereses o devolver el préstamo
  • El valor de un bono en el mercado puede bajar

Mercado monetario (efectivo)

El efectivo se considera la forma de inversión más segura. Las cuentas en bancos y cajas de ahorros pagan intereses periódicos y ofrecen un acceso relativamente fácil al dinero. Son una buena alternativa para el dinero que puedas necesitar a corto plazo, pero en el largo plazo su potencial de crecimiento es menor que el de las acciones, los bonos o los inmuebles.Además, tu dinero puede sufrir los efectos de la inflación y los impuestos. Por ejemplo, si tu cuenta corriente o depósito te renta un 1,5% pero la inflación se sitúa en el 1%, entonces sólo estás ganando un 0,5% en términos reales. Como tus ahorros están también sujetos a impuestos, esa rentabilidad se reducirá aún más. 

Ventajas

  • Tus ahorros disfrutan de una elevada seguridad
  • Puedes recuperar tu dinero rápida y fácilmente
  • Siempre recibirás el interés

Consideraciones

  • Los tipos de interés suelen ser variables
  • Sólo se puede acceder a los mejores tipos de interés con condiciones especiales o con grandes sumas
  • Algunas cuentas pueden penalizar al titular si no se notifican previamente los reintegros
  • La inflación puede erosionar el valor de sus posiciones en efectivo: no perderás dinero, pero su valor en términos reales se verá afectado

Fondos montarios o de efectivo

Los fondos monetarios utilizan los ahorros conjuntos de muchos inversores para beneficiarse de mayores tipos de interés, los cuales no suelen estar disponibles para inversores particulares.

Fondos inmobiliarios

La mayoría de las personas que han comprado una vivienda se darán cuenta de que los inmuebles son una buena inversión a largo plazo. Los precios de la vivienda subieron notablemente durante hasta 2007, para luego caer con fuerza hasta 2015. Algunas personas también optan por invertir en otros inmuebles, como apartamentos en alquiler o residencias de vacaciones.

Ventajas

  • Los precios de la vivienda pueden subir espectacularmente
  • Un inmueble es un lugar para vivir o para conseguir ingresos por alquiler

Consideraciones

  • Los precios de la vivienda pueden caer y el valor de los inmuebles es más una cuestión de opinión que un hecho
  • Los gastos hipotecarios y de mantenimiento pueden ser altos
  • Puede haber periodos en los que el propietario no pueda encontrar inquilinos adecuados
  • Probablemente se tengan que inmovilizar grandes cantidades de dinero en cada inmueble
  • Vender un inmueble puede llevar tiempo y eso puede plantear problemas si se necesita el dinero con urgencia

Fondos inmobiliarios

También puedes invertir en un fondo inmobiliario (o que invierta en activos inmobiliarios, como es el caso de los fondos que gestionamos en Fidelity) en lugar de comprar tu mismo el inmueble.

Ventajas

  • Puedes invertir pequeñas cantidades
  • Si lo necesitas, vender una inversión en un fondo es por lo general más fácil que vender un inmueble
  • Tu dinero se repartirá entre un elevado número de inmuebles de varios tipos
  • Algunos fondos reducen aún más el riesgo invirtiendo en países diferentes
  • No tienes que sufrir la incomodidad de ocuparte tu mismo de las gestiones relacionadas con las operaciones inmobiliarias
  • No tienes que preocuparte del mantenimiento de los edificios

Consideraciones

  • Algunos fondos inmobiliarios imponen restricciones a los reembolsos, lo que significa que tu dinero puede no estar disponible inmediatamente si lo necesitas
  • Puede producirse una crisis en el mercado inmobiliario como la que comenzó en 2007
  • En los fondos que invierten en mercados extranjeros, las variaciones en los tipos de cambio de las divisas pueden afectar al valor de una inversión

Entender la bolsa

Intentar entender la evolución de las Bolsas a partir de las crónicas que aparecen en la prensa diaria puede llegar a ser confuso. Una subida de 25 puntos un día, una caída de 18 al día siguiente… a menudo puede parecer un comportamiento completamente aleatorio e impredecible. Las acciones que cotizan en Bolsa representan empresas reales. A medida que el valor y la demanda de estas acciones aumentan, también lo hace su precio. Cuando se dice que un índice está subiendo o bajando cierto número de puntos, se está hablando del aumento o descenso total en el valor de las acciones de empresas que engloba.

¿Qué influye en el precio de las acciones?

Los precios de las acciones reflejan los beneficios de una empresa y los dividendos que paga, y éstos pueden verse afectados por diferentes factores. Algunos son obvios, como el efecto de las subidas del precio del petróleo para las aerolíneas, y otros se prestan más a interpretación o conjeturas, como las consecuencias de la entrada de un nuevo competidor en el mercado o nuevas leyes.

Si los inversores creen que una noticia afectará negativamente a la capacidad de una empresa para generar beneficios, la demanda de las acciones puede perder fuerza, lo que a su vez reducirá el precio. A veces la información puede no ser específica de una empresa; así, por ejemplo, si se piensa que la economía estadounidense se está debilitando, las Bolsas de todo el mundo pueden caer al unísono.

¿Qué es el IBEX 35?

Es el principal índice de referencia de la bolsa española, elaborado por Bolsas y Mercados Españoles (BME). Está formado por las 35 empresas con más liquidez que cotizan en el Sistema de Interconexión Bursátil Electrónico (SIBE) en las cuatro Bolsas Españolas (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia).

El comportamiento de un fondo a menudo se mide comparándolo con un índice de referencia. En España, a menudo oirá hablar del índice IBEX 35.

Conviene recordar que, a menos que se haya invertido en un fondo que replique la composición de un índice, las subidas o bajadas de un indicador bursátil pueden no reflejar la evolución de sus propias inversiones, ya que algunos sectores pueden no estar representados en dicho índice. Comprueba la evolución del fondo para tener una idea precisa.

Está en la naturaleza del mercado bursátil que los precios suban y bajen. Pero las grandes oscilaciones de la economía inquietan a muchos inversores. Sin embargo, la experiencia nos dice que las fluctuaciones se compensan a lo largo del tiempo. Descubre lo que deben saber los inversores en períodos de volatilidad del mercado.

Cada cierto tiempo, los mercados experimentan inevitablemente unas fases ocasionales de mayor volatilidad. Estos reveses en la confianza del mercado pueden producirse por incertidumbres económicas, cambios en las políticas monetarias o presupuestarias, contagios financieros o tensiones geopolíticas. 

 

1. La volatilidad es algo normal dentro de la inversión a largo plazo

Cada cierto tiempo, se producen fases de volatilidad en las bolsas a medida que los inversores van reaccionando ante los cambios en las coyunturas económicas, políticas y empresariales.

Como inversor, su mentalidad influye y mucho. Cuando estamos preparados desde el comienzo para sufrir episodios de volatilidad en la evolución de nuestras inversiones, menos probabilidades tenemos de vernos sorprendidos cuando ocurren y más probabilidades tenemos de reaccionar racionalmente. Adoptando la mentalidad correcta, es decir, aceptando la volatilidad como un elemento más de las inversiones, los inversores pueden prepararse para ver las cosas cerebralmente y seguir centrados en sus objetivos de inversión a largo plazo.

2. A largo plazo, el riesgo bursátil suele obtener recompensa

Los inversores bursátiles obtienen recompensas por el riesgo adicional que asumen (comparado, por ejemplo, con los inversores en deuda pública) en forma de mayores rentabilidades medias a largo plazo.

También es importante recordar que riesgo no es lo mismo que volatilidad. Las cotizaciones de los activos fluctúan más que su valor intrínseco cuando los mercados reaccionan excesiva o insuficientemente, por lo que inversores pueden esperar que la volatilidad de los precios genere oportunidades. A largo plazo, los precios de las acciones se mueven al son que marcan los beneficios empresariales y generalmente la bolsa ha superado a otros tipos de inversiones en términos reales, es decir, después de la inflación.

3. Las correcciones del mercado pueden crear oportunidades atractivas

Es normal que se produzcan correcciones durante los mercados alcistas; también es normal experimentar más de una en el transcurso de un mercado alcista. Una corrección bursátil a menudo puede ser un buen momento para invertir en acciones, ya que las valoraciones se vuelven más atractivas y eso da a los inversores la posibilidad de generar rentabilidades superiores a la media cuando el mercado rebota. Algunas de las pérdidas bursátiles más grandes a corto plazo de la historia dejaron paso a rebotes y nuevas cotas máximas.

4. Se debe evitar salir y entrar de las inversiones

Los inversores que mantienen sus inversiones se benefician de una tendencia alcista a largo plazo en el mercado. Cuando los inversores intentan acertar con los tiempos del mercado y entran y salen de sus inversiones, corren el riesgo de erosionar las rentabilidades futuras, ya que se pueden perder los días de mayor recuperación del mercado y las oportunidades de compra más atractivas que generalmente aparecen en fases de volatilidad. Perderse tan solo las mejores cinco jornadas bursátiles puede tener un impacto importante en las rentabilidades a largo plazo de un inversor.

5. Los beneficios derivados de las inversiones regulares se acumulan

Con independencia del horizonte temporal del inversor, conviene invertir regularmente una determinada cantidad de dinero en un fondo, por ejemplo cada mes o cada trimestre. Este enfoque se conoce con el término coste medio ponderado (cost averaging en inglés). Aunque no asegura un beneficio ni protege frente a caídas en los mercados, sí ayuda a los inversores a evitar invertir en un único momento dado, lo que reduce el coste medio de las suscripciones en sus fondos.

Aunque el ahorro periódico durante un mercado a la baja puede parecer ilógico para los inversores que buscan limitar sus pérdidas, es precisamente en esos momentos cuando pueden conseguirse algunas de las mejores rentabilidades, ya que los precios de los activos son más bajos y se beneficiarán de un rebote del mercado (los inversores deberían siempre revisar su cartera cada cierto tiempo y modificarla, en caso necesario.)

6. La diversificación de las inversiones ayuda a generar rentabilidades más homogénas

La asignación de activos puede ser una tarea difícil de dominar, ya que los ciclos del mercado pueden ser cortos y sufrir picos de volatilidad. Durante los periodos volátiles, el liderazgo del mercado puede pasar rápidamente de un sector o segmento a otro. Los inversores pueden repartir el riesgo asociado con mercados o sectores concretos invirtiendo en diferentes áreas para reducir la probabilidad de concentrar las pérdidas. Por ejemplo, combinar en una cartera activos “de riesgo” (acciones, inmuebles y bonos corporativos) con activos defensivos (deuda pública, bonos corporativos de alta calidad crediticia y activos monetarios) puede ayudar a conseguir rentabilidades más homogéneas a lo largo del tiempo.

Un fondo multiactivos de gestión activa ofrece a los inversores una cartera que ya está diversificada. Estos fondos generalmente se basan en las rentabilidades estratégicas de los activos a largo plazo y las ponderaciones se gestionan tácticamente en función de las condiciones previstas. Repartir las inversiones entre los diferentes países también puede ayudar a reducir las correlaciones dentro de una cartera y reduce el efecto de los riesgos específicos de los mercados.

7. Invertir en valores de calidad que pagan dividendos para conseguir rentas periódicas

Los dividendos constantes que pagan las empresas de calidad que generan caja son atractivos en fases de volatilidad en los mercados, ya que pueden ofrecer una fuente de rentas regulares cuando los tipos de interés son bajos y existen pocas alternativas disponibles para conseguir rentas.

Los valores de alta calidad que pagan dividendos suelen ser marcas líderes mundiales que pueden registrar una evolución estable a lo largo de los ciclos empresariales gracias a sus sólidas posiciones competitivas, su gran poder de fijación de precios y la fortaleza de sus beneficios. Estas empresas generalmente operan en numerosas regiones, lo que suaviza el efecto derivado de unos resultados pobres en una región. Esta capacidad para ofrecer rentabilidades totales atractivas a lo largo de los ciclos convierte a estas empresas en opciones válidas para fundamentar una cartera.

8. Reinvertir los rendimientos para aumentar las rentabilidades totales

La reinversión de dividendos puede dar un impulso considerable a las rentabilidades totales a lo largo del tiempo, gracias al poder de la capitalización de intereses. Para conseguir una atractiva rentabilidad total, los inversores deben ser disciplinados y pacientes y, en este sentido, permanecer tiempo en el mercado es tal vez el ingrediente más importante —aunque también el más subestimado— de la fórmula del éxito.

Los pagos de dividendos periódicos también suelen brindar una mayor estabilidad a las cotizaciones y los valores que pagan dividendos pueden compensar los efectos erosivos de la inflación.

9. No hay que dejarse arrastrar por el tono general del mercado

La popularidad de las temáticas de inversión va y viene; por ejemplo, la tecnología ha dado un giro completo después del boom de finales de la década de 1990 y su hundimiento en la década de 2000. El sentimiento general en torno a los mercados emergentes suele mejorar y empeorar al ritmo del ciclo de las materias primas y cuando el crecimiento económico se frena en economías clave como China. A medida que los riesgos específicos de los diferentes países y sectores se hacen más aparentes, los inversores han de adoptar un enfoque más selectivo, ya que abordar la inversión en los mercados emergentes con una perspectiva descendente ha dejado de ser adecuado.

Sin embargo, sigue habiendo gran cantidad de oportunidades individuales para los inversores, puesto que las empresas emergentes innovadoras irán aprovechando los catalizadores a largo plazo, como el crecimiento de la población y el crecimiento de la demanda de atención sanitaria, tecnología y bienes y servicios de consumo dentro de las clases medias. El punto clave es no permitir que la euforia o el pesimismo infundado del mercado nublen el juicio del inversor.

10. La inversión activa puede ser una estrategia muy exitosa

Cuando la volatilidad hace que las bolsas se muevan lateralmente, una acertada selección de valores puede ser beneficiosa comparada con las rentabilidades indiferenciadas que se obtienen replicando los índices. La volatilidad puede generar oportunidades para los expertos en selección de valores por fundamentales, especialmente en periodos de perturbaciones en los mercados.

Creemos firmemente en la gestión activa y contamos con uno de los equipos de análisis más grandes del sector de la inversión institucional. Dado que analizamos las empresas con un enfoque ascendente, estamos en una posición excelente para realizar inversiones atractivas cuando otros inversores podrían estar plegando velas, especialmente durante periodos de volatilidad en los mercados. Recordemos asimismo que los valores que no se tienen en la cartera de un fondo pueden ser tan importantes como los que se poseen.

En todas las bolsas hay empresas que están mal gestionadas o que tienen ante sí perspectivas difíciles, y esos valores se pueden evitar completamente en las estrategias activas, para beneficio de los inversores. Además, el valor añadido derivado de evitar algunos de los peores valores del mercado se acumula a lo largo de los ciclos y con el paso del tiempo, lo que hace que las estrategias activas basadas en el análisis sean especialmente atractivas para los inversores a largo plazo.